miércoles, 5 de junio de 2013

PROTOCOLO DE BIOSEGURIDAD 








LEIMER JESUS URQUIJO710132 
CARLOS ANDRES MENESES 710104



MIRYAN MEZA QINTERO
ZOOTECNISTA



UNIVERSIDAD FRANCISCO DE PAULA SANTANDER 
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS Y DEL AMBIENTE 
ZOOTECNIA 



CAPÍTULO 4

SISTEMA DE PRODUCCIÓN
FINALIDAD DE LA GRANJA
PRODUCCIÓN DE HUEVOS
Curva de producción
Morfología del huevo
Conservación y mercadeo
PRODUCCIÓN DE CARNE
Beneficio y mercadeo 
MANEJO EMPRESARIAL DEL CAMPO

CAPÍTULO 5

PRÁCTICAS DE MANEJO Y ALIMENTACIÓN
CICLO DE VIDA
1. Reproducción-incubación
2. Cría
3. Aves para postura
4. Aves para carne
5. Alimentación por fase de producción

CAPÍTULO 6

BIOSEGURIDAD EN LA EXPLOTACIÓN
LIMPIEZA DE EQUIPO Y DESINFECCIÓN DE GALPONES
ENFERMEDADES Y PROBLEMAS MÁS FRECUENTES EN CODORNICES
Parásitos internos
Parásitos externos








CAPÍTULO 4
SISTEMA DE PRODUCCIÓN
FINALIDAD DE LA GRANJA

Según el tipo de producción, la coturnicultura se puede dividir en dos grandes ramas: a) producción de carne y b) producción de huevos.

Producción de huevos
Promedio producción: 290-315 por año
Peso huevo: 9,8-10 g
Pico de producción: semana 10
Pico de postura: 92%
Peso del ave: 120-190 g
Vida útil: 12 meses

Producción de carne
Rendimiento en canal: 75%
Peso del ave: 180-220 g
Vida útil: 42-56 días

Como se mencionó anteriormente, el huevo de codorniz es uno de los alimentos más completos para la alimentación humana, pues en su composición figuran proteínas de excelente valor biológico, con la mayor parte de los aminoácidos esenciales, además de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
Este producto constituye la base de producción de muchas explotaciones a nivel mundial y casi el único producto en el país.
Por su parte, la producción de carne puede llegar a ser una gran alternativa económica, ya que este producto es muy apetecido por sus características organolépticas, lo que ha hecho que su venta esté en aumento en varios lugares del mundo.



PRODUCCIÓN DE HUEVOS

El ciclo de postura de las codornices es de un año, con una producción promedia de 300 huevos. Al cabo de este tiempo, las aves deben ser eliminadas de la explotación.
Para desarrollar este tipo de explotaciones se debe tener en cuenta que no es aconsejable tener machos junto con las hembras, ya que los huevos infértiles se conservan mejor al no existir la posibilidad de que el embrión comience su desarrollo. Los machos se deben tener en otras jaulas, dentro del mismo galpón, para que con su canto incentiven la postura; en este caso se recomiendan 4 machos por cada 1.000 hembras.
En cuanto al alojamiento de las hembras, se recomienda tener grupos de 30 a 40 en cada piso de la batería (módulo), con el piso inclinado hacia el frente y abierto hacia el exterior, prolongándose en una pestaña que recoge los huevos y facilita su recolección.
El proceso de recolección de los huevos se debe llevar a cabo en dos ciclos, uno en la mañana y otro en la tarde, ya que los animales tienen horas diferentes de postura. Una vez recogidos, se debe hacer una selección, eliminando aquéllos que presenten roturas, y almacenar los que estén en perfecto estado en un sitio fresco, hasta el momento de su venta.
Con el fin de hacer un seguimiento de la postura, se debe estimar la recolección diaria entre 70% y 90% de huevos de los animales que estén en postura, teniendo en cuenta que este porcentaje varía de acuerdo con la edad de los animales.
La curva de producción en las codornices es más continua que la curva de postura de las gallinas; además, el pico de postura se obtiene en un menor tiempo, llegándose a 80%-90% de postura y estabilizándose durante un período de tiempo más largo, para terminar situándose en 60% al cabo de un año, momento cuando la cáscara es mucho más débil y se afecta la calidad del huevo.
Curva de producción
En cuanto al color de la yema, es más claro que la del huevo de gallina, situándose entre 4 y 6 de la escala Roche, debido a que no se utilizan pigmentos en el pienso.

Morfología del huevo

Forma: ovoide, ligeramente irregular en el 80% de los casos. A continuación se presentan las principales deformaciones:

Forma Características
Redondeada
Huevos con poco desarrollo de la clara, manteniéndose la forma de la yema.
Alargada Huevos de peso superior al normal.
Tubular
Formas poco frecuentes con una morfología extremadamente alargada, obedeciendo tal vez a inflamaciones del oviducto (salpingitis).
Con frecuencia les falta la yema y, en otros casos, la relación yema/clara se encuentra totalmente alterada.

Peso: es muy importante pues le da el valor comercial al producto y, además, determina su incubabilidad; el rango de peso está entre 9,6 y 10 g, con un coeficiente de variación de 0,8 g.

 Color: depende del pigmento ofrecido en la ración, correspondiendo a una fina película que integra la cutícula de la cáscara, por lo general con manchas de color marrón oscuro distribuidas por toda la superficie de la cáscara. A continuación se presentan algunos tipos de tonalidad y su posible causa:

Pigmentación Características
Intensa
Huevos normales
Puntiforme
Despigmentada
Huevos correspondientes a ciclos ovulares y de oviposición excesivamente acelerados.

Resistencia: es otro aspecto de gran importancia en el huevo, ya que de éste dependen las posibilidades de manejo y de transporte; la resistencia normal varía entre
1 y 3 kg-fuerza, medidos con un
texturómetro y depende de la cantidad de calcio, fósforo y vitamina D de las raciones.

Estructuras: son las mismas que las del huevo de gallina. Se describen a continuación:proteica y un contenido menor de agua y de grasa que el del huevo de gallina. La composición del huevo de codorniz, según la FAO, es la siguiente por 100 gramos de porción comestible:
Estructura % Características
Cáscara 10,2
Elemento de protección formado por carbonato de calcio, manganeso, citrato de sodio y potasio. Su misión es permitir el intercambio gaseoso entre el huevo y el exterior.
Albúmina (clara) 46,1
Rodea completamente la yema, es transparente, ligeramente amarillenta y de consistencia gelatinosa; sirve de alimento al embrión.
Yema 42,3
Es una esfera de color amarillo situada en el centro del huevo, es menos densa que la clara, aquí se encuentra el disco embrionario en donde se desarrolla el embrión.
Membranas 1,4 Separan las estructuras mencionadas.

Composición: fundamentalmente es agua, grasas, azúcares, vitaminas, proteína y sales mineralizadas.
En términos generales, puede decirse que un huevo de codorniz equivale, en calorías, proteínas y vitaminas, a 100 g de leche, conteniendo además una cantidad mayor de hierro. Pero lo más destacable de la composición del huevo de codorniz es su riqueza proteica y un contenido menor de agua y de grasa que el del huevo de gallina. La composición del huevo de codorniz, según la FAO, es la siguiente por 100 gramos de porción comestible:

Agua (g) 74,3
Proteínas (g) 13,0
Grasas (g) 11,1
Cenizas (g) 1,1
Fibra dietética (g) 0,0
Carbohidratos totales (g) 0,5
Carbohidratos disponibles (g) 0,5
Energía (kcal) 154
Calcio (mg) 64
Fósforo (mg) 226
Hierro (mg) 3,7
Ácidos grasos saturados (g) 3,6
Ácidos grasos monoinsaturados (g) 3,9
Ácidos grasos poliinsaturados (g) 0,9
Colesterol (mg) 844
Tiamina (mg) 0,13
Riboflavina (mg) 0,79
Niacina (mg) 0,2

Conservación y mercadeo
Normalmente el huevo comienza a perder humedad desde el momento en que la codorniz lo pone; por esta razón, el almacenamiento debe ser lo más corto posible, por lo que no se aconseja por más de 15 días, aunque su vida útil sea de un mes.
La reducción de la calidad interna de los huevos está asociada básicamente a la pérdida de agua y de dióxido de carbono durante el período de almacenamiento y es proporcional al aumento de la temperatura de la zona. La pérdida de gas carbónico lleva a la alteración del sabor del huevo como consecuencia del aumento de la alcalinidad, producto de la gran cantidad de reacciones químicas que ocurren en su interior, por causa de la degradación del gas carbónico.
Así, los huevos frescos presentan PH neutro y la clara es limpia, transparente, consistente y densa, con una pequeña proporción fluida.
La albúmina permite determinar la calidad del huevo cuando se quiebra sobre una superficie plana pues, a medida que envejece, aumenta la proporción líquida de albúmina en detrimento de la densidad.
Un aspecto importante que ayuda a la preservación de la calidad interna de los huevos es su refrigeración en los puntos de comercialización.
No obstante, algunos autores brasileros han indicado que, en las condiciones del mercado interno, 92% de los huevos son comercializados en forma natural sin ningún tipo de refrigeración. En explotaciones pequeñas es recomendable dejar los huevos en un sitio fresco, limpio y con buena ventilación.
Para su mercadeo se aconsejan cajas de cartón de 12, 24 y 36 unidades, con una abertura en la parte superior cubierta con papel celofán. Los empaques plásticos agilizan el proceso y dan gran visibilidad y presentación, colocándolos entre canastillas plásticas con el fin de hacer más fácil su almacenamiento y transporte.

PRODUCCIÓN DE CARNE

Para la producción de aves para consumo humano se debe tener en cuenta los siguientes aspectos que otorgan algunas características de calidad:
• Animales que se han criado especialmente para engorde y consumo son los más adecuados, ya que el mercado exige ejemplares jóvenes y grasos. Su carne es perfecta para asar, escabechar y guisar, acompañada de algunas salsas y aderezos.
• Animales que han quedado como desecho de los lotes de incubación, con un buen manejo de engorde son animales con un excelente acabado.
• Animales que han cumplido su edad y pasan a ser beneficiados, presentan una dureza mayor de la carne y en algunas ocasiones sus canales son demasiado pequeñas.
La codorniz japónica presenta características específicas para la producción de carne por su docilidad, mayor cantidad de pechuga, rápido proceso de engorde y reproducción acelerada, aunque las más recomendadas son las líneas especializadas hacia la producción de carne.
La edad en las aves sin desplumar se conoce por la dificultad para desprenderles las plumas y será tanto más joven, cuanto menos cueste arrancarlas.

Es recomendable colocar las codornices que se van a engordar a razón de 50 aves por piso y mantenerlas con abundante alimento, que puede ser el mismo que se utiliza para la ceba de pollos; si es posible, es mejor suministrarles alimento de ceba para pavos.
Beneficio y mercadeo
El proceso de beneficio de estas aves consta de cinco fases:
En Brasil, las codornices se embalan y comercializan con un peso aproximado de 200 g por ave y las canales se empacan en grupos de cinco aves, mientras que en Estados
Unidos se trabaja con animales de la especie Bobwhite, con pesos en canal de 300 g.
 Al comparar el peso, el rendimiento de la canal y la composición de la canal de la codorniz japonesa, la Bobwhite y la Bobwhite salvaje, observando que la Bobwhite presentaba mayores pesos en vivo, mejor rendimiento en canal, mayor cantidad de pechuga y mayor porcentaje de carne, en relación con los demás grupos raciales. Además, la Bobwhite y la Bobwhite salvaje presentaron mayor cantidad de proteína que la japonesa, pero ésta, un mayor porcentaje de grasa
(Hamm y col., 1982).
El rendimiento en canal de la codorniz japonesa (Coturnix coturnix japonica) está entre 59% y 61% en animales sacrificados con un peso promedio de 150 g. En la siguiente tabla se observan los rendimientos obtenidos de esta especie:

Composición: La carne de codorniz es rica en niacina, además de proteínas, grasas y hierro. La composición del músculo cocido de codorniz, según la FAO, es la siguiente por 100 gramos de porción comestible:

Agua (g) 59,8
Proteína (g) 21,1
Grasa (g) 8,4
Cenizas (g) 1,0
Carbohidratos totales (g) 9,7
Carbohidratos disponibles (g) 9,7
Energía (kcal) 199
Calcio (mg) 78
Fósforo (mg) 129
Hierro (mg) 4,6
Vitamina A (mg) 4,0
Tiamina (mg) 0,06
Riboflavina (mg) 1,06
Niacina (mg) 2,534 MANEJO EMPRESARIAL DEL CAMPO


CAPÍTULO 5
PRÁCTICAS DE MANEJO Y ALIMENTACIÓN

Las codornices, por ser animales muy precoces y de alto rendimiento productivo (carne y huevos), necesitan un alimento que sea rico en proteínas (más de 22%). Es fácil encontrar este tipo de alimento en las productoras de alimento concentrado, según el tipo y la edad del ave, con consumo promedio de 20-23 g y presentación en granulados pequeños y de harinas.
Es de vital importancia mantener un programa de alimentación adecuado: dar a las aves una dieta alimenticia sana, económica, bien equilibrada y que reúna las necesidades según la edad y los fines que busca la explotación, se traducirá siempre en una ganancia positiva para el productor.
Se puede definir como alimento a toda sustancia o materia que sea susceptible de servir económicamente para la nutrición de las aves y su aprovechamiento industrial. Es así como el objetivo del programa de alimentación es la transformación de los alimentos en productos útiles, como la carne y los huevos, cuidando de satisfacer las necesidades de crecimiento, de mantenimiento y de producción de los animales.
Es necesario recordar cuál es la diferencia que existe entre un alimento simple y otro balanceado. El grano de maíz es un alimento simple, pues no contiene la proporción suficiente de todos los nutrientes que permiten a un ave producir huevos en forma continua. El maíz es un cereal rico en carbohidratos y pobre en proteínas, vitaminas y minerales; para compensar estas deficiencias, se deben agregar otros alimentos simples, ricos en proteínas, como la harina de soja, de girasol y de hueso, que aportan calcio y fósforo. De la mezcla correcta de distintas cantidades de alimentos simples se obtiene el alimento balanceado.

CICLO DE VIDA

Es el período comprendido entre el nacimiento de la codorniz y el final de su producción de huevos; consta de tres etapas:
• Cría: de 0 a 3 semanas de edad; en esta etapa es definitivo el manejo que se haya hecho de la etapa reproductiva.
• Levante: de 4 a 7 semanas de edad.
• Postura: de 8 a 60 semanas de edad.

1. Reproducción-incubación
Selección de reproductores
Con el fin de mantener una producción eficiente y unos rendimientos adecuados, el pie de cría debe seleccionarse debidamente de acuerdo con condiciones de precocidad, alta postura y alta fertilidad, sin olvidar que las aves que presenten características de ambos sexos deben ser eliminadas. A continuación se presentan las características para cada sexo:

Machos: contextura fuerte y bien proporcionados, vivaces, con plumaje completo y en buenas condiciones. Las plumas de color oscuro y en el pecho de color canela, lo más intenso posible.
Pico negro, aparato genital con una protuberancia de color rojiza y de tamaño de un garbanzo.

Hembras: bien proporcionadas y con el plumaje de color oscuro, completo y brillante. Cuello alargado y cabeza pequeña.
Los reproductores deberán renovarse, en lo posible, todos los años.

Apareamiento
Una de las técnicas más eficaces es la de mantener parejas aisladas en jaulas individuales, pues así se obtiene la mayor cantidad de huevos fértiles. Cuando se manejan criaderos grandes puede emplearse los siguientes métodos:
• Utilizar de tres a cuatro hembras por cada macho.
• Separar las codornices en grupos de 25, 50 ó 100 hembras y colocarles machos en proporción del
25%, es decir 6, 13 y 25 machos, respectivamente.
• Dejar los machos permanentemente con las hembras. La ventaja de este manejo es el máximo de fertilidad posible del plantel y la desventaja, el aumento del ‘picaje’, la agresividad del macho y el desplume, entre otros.
• Mantener los machos aislados en jaulas y llevar las hembras para su fecundación; una vez que copulan son separados y se vuelven a llevar cada 2 ó 3 días.
Adicionalmente, la luz, la temperatura, el espacio, el despicado, el peso de los huevos, los períodos de almacenamiento previos a la incubación y las condiciones de cría, entre otros, son factores que inciden, en mayor o menor grado, sobre la fertilidad.
Selección y cuidado de los huevos para incubación
La codorniz japonesa, al contrario de lo que ocurre con la gallina, pone más huevos en las últimas horas de la tarde y en las primeras de la noche.
Para el manejo de estos huevos se debe tener en cuenta lo siguiente:
• Tratar con delicadeza los huevos destinados a la incubación.
• Recogerlos diariamente, 2 veces al día. En épocas de calor intenso, es necesario recogerlos 3 ó 4 veces al día.
• Seleccionar los huevos de mayor tamaño y coloración típica.
• Evitar que los huevos que entren en la incubadora tengan más de
7 días de postura ya que, a medida que transcurren los días, disminuye el porcentaje de nacimientos.
• Mantener los huevos destinados a la incubación en un ambiente fresco y limpio, a una temperatura aproximada de 15 ºC y 75% de humedad relativa. En algunos casos, los huevos que llevan 2 ó 3 días de postura al incubarse sólo producen 20% de pollitos; esto puede ocurrir si, antes de ser introducidos en la incubadora, en algún momento estuvieron expuestos a altas temperaturas, iniciándose con anticipación el proceso de incubación del huevo y causándose la muerte del embrión.
• Colocar los huevos en bandejas con la punta hacia abajo. A falta de bandejas de cartón especiales, se puede trabajar con cajas de cartón con fondo de paja.
Incubación
La incubación tiene una duración de
16 días, iniciándose el picado de los huevos el día 14; puede ser natural o artificial.
Incubación artificial: es la que se realiza en incubadoras, que pueden ser eléctricas, de gas o de kerosene y son las mismas utilizadas para incubar huevos de gallina.
Lo esencial del proceso es lograr mantener durante el período de incubación la temperatura, humedad y ventilación apropiadas.
Éstas varían de acuerdo con el desarrollo del embrión y a medida que se acerca la eclosión, teniendo en cuenta las instrucciones propias de cada incubadora.
La incubación se debe llevar de la siguiente forma:
• Disponer de huevos para iniciar la incubación una vez que la incubadora esté perfectamente graduada.
• Colocar los huevos en las bandejas de la incubadora con la punta hacia abajo.
• Una vez colocados los huevos en la incubadora, cerrarla y no abrirla durante los primeros días.
• A partir del tercer día de incubación, voltear los huevos por la mañana, al medio día y en la tarde. Si la incubadora no dispone del mecanismo apropiado para el volteo, simplemente se pasa la mano sobre los huevos haciendo una ligera presión y un movimiento suave de rotación con el cual se voltearán. En el caso de pocos huevos, el volteo puede hacerse de uno en uno cambiándoles la posición.
• Durante el tiempo que dura la rotación, se debe dejar la incubadora abierta para que los huevos se ventilen.
• Entre el quinto y décimo primer día de incubación puede hacerse una observación de los huevos con un ovoscopio, para eliminar los infértiles, que se verán claros al trasluz, o aquéllos con embriones muertos, que se observan como un anillo completamente cerrado. El embrión vivo muestra una serie de vasos sanguíneos de color rojizo.
• A partir del día catorce de incubación, los huevos no deben moverse más y, si la incubadora tiene ’nacedora’, deben pasarse a ella para la eclosión.
• No olvidar que durante los dos últimos días la incubadora debe mantener el agua necesaria para lograr la humedad adecuada.
Incubación natural: Recomendable sólo para cría de un pequeño lote de animales. Se utilizan codornices de tamaño pequeño, ya que si éstas son muy grandes, al salir o entrar al nidal, por su peso, rompen los huevos. Los polluelos, una vez nacidos, se pueden dejar con la codorniz hasta que comiencen a emplumar, no más de
1 a 2 semanas, tiempo en el cual vuelan. Si se desea dejarlos más tiempo con la madre, se debe tener la precaución de criarlos en un corral totalmente alambrado, inclusive el techo. Cada codorniz puede incubar de 15 a 20 huevos, dependiendo de su tamaño.
 El nidal se debe instalar en un sitio tranquilo, protegido de los rigores de la intemperie y es conveniente colocarle paja de embalaje para el nido; esta paja deberá espolvorearse previamente con un producto antipiojos. Cerca del nido, la codorniz deberá tener agua fresca permanente y, además, un comedero con alimento adecuado.
 No se debe molestar durante los días de incubación y, una vez nacidos los polluelos, no darles alimento hasta pasadas 24 horas.
Los bebederos para las crías deben ser de poca altura, a no más de 2-3 cm del suelo, y es necesario colocarles adentro pequeñas piedras para evitar que se ahoguen si se introducen en él.

2. Cría

Se puede realizar tanto en el suelo como en criadora de batería, pero se recomienda este último método por ser más higiénico y ágil.
Cría en criadora: Para realizar la cría en baterías se utilizan aquellas que se consiguen en el comercio para la cría de pollos, salvo que deben modificarse colocándoles en los lados, donde van los comederos y bebederos, así como en el piso, malla calibre 3 ó 4; esto es indispensable para que no se salgan y puedan caminar bien en el piso de la criadora.
 La temperatura inicial de la criadora, y durante los primeros siete días, debe variar entre 35 y
38 ºC; a partir del comienzo de la cuarta semana los pollos no necesitan más calor, a no ser que estén en lugares con una temperatura ambiente de 20 ºC o menos, siendo necesario mantenerlos entre 24 y 25 ºC.
 Es indispensable que la criadora disponga de alimento y agua en forma permanente. En relación con el agua, y durante la primera semana, recordar que en los bebederos se deberán colocar piedras pequeñas para evitar ahogamientos.
 En la primera semana, 200 codornices necesitan 1,0 m2 de criadora; en la segunda semana, 1,5 m2 y en la tercera semana, 2,0 m2

A partir de este momento, los pollos se pasan a jaulas de reproducción, según sea el caso: en las de reproducción, se colocan un macho y dos hembras por compartimiento, y en las de ceba, cuatro a cinco ejemplares por sección.
Cría en piso: En este caso se utilizan bombillos infrarrojos colgando, de tal manera que queden a una altura adecuada durante los primeros 15-21 días. El piso del local se cubre con cáscara de arroz o viruta de madera y se debe tener mucho cuidado con las corrientes de aire. Para evitarlas, es necesario contar con cuartos con paredes cerradas hasta una altura de 80-100 cm o, en su defecto, colocar alrededor del bombillo teniéndolo como centro– un círculo de 1,5-2,0 m de radio y 40-50 cm de altura, hecho de cartón u otro material laminado.
No olvidar que los polluelos necesitan tener alimento a su disposición durante todo el tiempo, y el agua se les debe cambiar a diario. Finalmente, como medida de precaución para evitar contaminaciones, no se debe permitir la entrada de personas extrañas dentro de los cuartos de cría.
 Cuando las codornices se aglomeran debajo de la fuente de calor, indican una baja temperatura, y si se ubican lejos de la criadora indican una temperatura elevada. A un lado del encierro evidencian una corriente de aire y distribuidas uniformemente, una temperatura adecuada.
 Lo importante es que no haya cambios bruscos de temperatura. Si se presentan, implicarían necesariamente la muda de los animales y la consecuente interrupción de la postura que habitualmente acompaña la muda.
Alimentación durante la cría

Durante el primer período de crianza, las aves pequeñas comen alimento ‘iniciador’. Puesto que en el mercado no existe uno específico para codornices, se utiliza el de pollitos de gallina, con buenos resultados.
Esta alimentación se mantiene hasta que las hembras llegan al 50% de postura, momento en el que se les suministra alimento para ‘alta postura’ mezclado con el alimento ‘iniciador’, aumentando lentamente el porcentaje del alimento para ‘alta postura’ y reduciendo el del ‘iniciador’ hasta que éste desaparezca totalmente al cabo de una semana.
Es muy importante verificar personalmente que las codornices tengan acceso a agua fresca y limpia, con una temperatura de 21 ºC.
Desde la 3ª hasta la 8ª semana se pueden usar bebederos de canal, disponiendo de un metro lineal por cada 30 codornices. El cambio a bebederos de canal debe hacerse gradualmente y es conveniente dejar los bebederos de galpón por unos días, hasta cuando las codornices hayan aprendido a beber en el de canal.
Los bebederos deben lavarse semanalmente y el agua para las codornices se trata previamente con
1,5 ml de hipoclorito de sodio al 4% por balde de agua de 10-12 L, un día antes de dársela a beber a las codornices.
Para iniciar bien la producción, a las codornices recién llegadas se les suministra el primer día un tratamiento antiestrés para contrarrestar las consecuencias del viaje, consistente en agua con azúcar; opcionalmente, se les puede suministrar cantidades pequeñas de alimento de iniciación.
Recomendaciones para la cría
• Cada lote de codornices de reemplazo se cría separadamente de otros lotes y de las aves adultas.
• Las aves de distintas edades deben ser manejadas preferiblemente por personas diferentes.
En lo posible, no se debe tener codornices de diferentes edades en un mismo galpón.
3. Aves para postura
Levante (4ª a 7ª semana)
Para este período se deben tomar medidas relativas al cuidado, sanidad y control de las aves. Cualquier muerte por descuido es una merma en la producción.

Levante en jaula:

Este sistema se usa en todo tipo de explotaciones. Su gran ventaja consiste en que simplifica considerablemente todas las labores de manejo y de control; además, permite alojar un mayor número de aves por metro cuadrado. Los costos son elevados al inicio de la explotación.
Durante este período, es posible alojar 250-300 aves por metro cuadrado, dependiendo del tamaño de las jaulas.
Postura (8ª a 60ª semana)
Al concluir la etapa de levante, comienza el período de producción o postura. La alimentación debe ser acorde con el período, pues una dieta mal balanceada causará mermas en la producción (el alimento deberá contener un mínimo de 22% de proteína). Aunque el concentrado comercial incluye una cantidad de calcio, si se observan cáscaras muy débiles, es posible adicionar cada día un gramo de carbonato de calcio por cada animal para mejorar la calidad de la cáscara.
Durante este período es cuando es más importante mantener una densidad apropiada de aves, pues si alojan demasiadas aves, aumenta la mortalidad por ahogamientos, picajes, trastornos nerviosos y fisiológicos, causados por problemas de estrés.

Alimentación

Las exigencias nutricionales de las codornices son mayores que las de las gallinas ponedoras, tal vez por su mayor actividad física. Se han definido niveles de 25% de proteína en el alimento para un mejor desempeño de las codornices japonesas.
Es importante considerar el hecho de que las ponedoras han mostrado serios trastornos digestivos y reproductivos al ingerir comidas no especificadas para codorniz, que, no sólo disminuyen totalmente la postura, sino que pueden incluso ocasionarles la muerte. Un programa de alimentación para ponedoras debe llenar ciertos requisitos:
• Suplir en forma adecuada las necesidades del animal para cada uno de los nutrientes durante todo el período productivo.
• Promover al máximo los rendimientos de la ponedora en cuanto a: producción sostenida, tamaño del huevo, calidad de las cáscara, total de huevos producidos y excelente eficiencia alimenticia.
• Disminuir los problemas fisiológicos y patológicos durante la etapa productiva.
• En la alimentación es conveniente tener presente algunos factores que afectan las necesidades nutricionales de la codorniz, como:
Constitución genética de la codorniz: determinadas razas poseen las características hereditarias de transformar mejor el alimento que otras.
Cantidad de energía de la ración: el ave consume alimento para satisfacer básicamente sus necesidades de mantenimiento y crecimiento y, luego, para su producción.

Peso corporal:
aves con mayor peso tienen mayores necesidades nutritivas.
Temperatura ambiente: cualquier desviación de la temperatura ambiente dentro del galpón, ya sea por encima o por debajo del rango óptimo, afectará los requerimientos de energía y, como consecuencia, los consumos diarios de alimento.
Pérdida de alimento: se debe considerar el desperdicio causado por las aves, que afecta los datos de consumo y de conversión.
El ciclo productivo de la codorniz tiene dos fases, para las que existen dos tipos de alimento:

1.  El alimento requerido desde el primer día hasta alcanzar un 5% de la postura. Si se está en posibilidad de fabricar el concentrado, se recomienda hacer un análisis muy estricto a cada tipo y lote de alimento producido, no sólo en lo relativo a su capacidad nutricional, sino también en lo referente a la calidad bacteriológica, con el fin de asegurarse de que es un alimento apto para el consumo. Se suministra de forma permanente, con un consumo promedio de 19-20 g.

2.  El alimento requerido a partir del momento en que se alcance el 5% de la postura hasta el final de ésta, con un consumo promedio de 23 g diarios por animal.

Manejo de la ponedora
El peso corporal debe verificarse dos semanas después de recibir las ponedoras, es decir, al momento de iniciar la postura. El peso promedio a esta edad debe ser de 110-115 g; los animales por debajo de este peso, deben separarse en una jaula aparte, con el fin de crear grupos homogéneos.
Si las aves están demasiado pesadas, se debe hacer una reducción en la ración de 10%-15%; si, por el contrario, están livianas, se debe hacer un aumento en la ración de 10% para obtener el peso corporal deseado. La distribución del alimento se debe hacer en dos raciones, por lo general, temprano en la mañana y en la tarde.
Siempre se debe manejar agua potable con pH 7,2, por lo que es necesario hacer un examen bacteriológico al agua disponible para determinar los correctivos necesarios.
Cuando hay cambios bruscos en el consumo del agua, puede tratarse de una advertencia temprana de brotes de enfermedad.
Recomendaciones para la postura
• Tener listos y desinfectados el galpón, las jaulas, los comederos y los bebederos, con 14 días de anticipación. Dos días antes del arribo de las codornices, se debe comprobar el funcionamiento correcto de los equipos y la iluminación, entre otros.
• Al momento de recibir las codornices, se suministra agua con azúcar al 3% durante las tres primeras horas; al cambiar esta agua, se suministra agua con vitaminas y electrolitos durante los primeros tres días de llegada. En el mercado se consiguen sobres con sustancias anti estresantes solubles en agua, que son una buena alternativa.
• Es conveniente no suministrar concentrado a las aves durante las dos primeras horas, ya que, por el estado de estrés causado por el viaje, pueden impactarse y ahogarse con el alimento.
• La codornaza se limpiará y retirará fuera del galpón cada dos o tres días, con el fin de evitar la acumulación de gases, como amoníaco, que afectan el aparato respiratorio de las aves. Se puede utilizar cascarilla de arroz o viruta revuelta con cal en las bandejas de excrementos, para utilizar mejor el abono.
• Una vez por semana se agrega azúcar morena al agua (1 g/litro) como laxante.
• El estrés se elimina agregando un suplemento vitamínico al agua durante tres a cinco días seguidos, una vez por mes.
• Lo ideal es mantener la temperatura a 21 ºC; sin embargo, son aceptables márgenes entre 19,5 y 24 ºC.
• La codorniz no necesita vacunas, pero existen patologías que pueden ser transmitidas por otras aves. Por esta razón, es conveniente conocer la incidencia de enfermedades en la zona.
• Es importante la presencia del macho durante la producción de huevos (4 machos en jaulas contiguas/1.000 ponedoras).
• Los trabajos diarios de revisión, limpieza y lavado de bebederos, evacuación de excrementos y recolección de huevos deben efectuarse a la misma hora, preferiblemente temprano en la mañana.
• Las labores de manejo se deben realizar de forma tranquila y sin ruidos para evitar condiciones de estrés.
• La codorniz no requiere despique.
• El sistema de bebederos automáticos es muy recomendable para agilizar el manejo de la instalación.
• Un bebedero de copa para cada 15 ponedoras es lo recomendable.
• La persona que maneja las ponedoras debe usar el vestido de un mismo color para que los animales se acostumbren a él.

3.  Aves para carne

En Colombia esta actividad es casi nula y por eso no existen datos sobre el tipo racial ideal de codorniz para ceba, su manejo y alimentación. En otros países esta actividad se ha desarrollado con éxito, para lo cual se citan algunos autores sobre el tipo de alimentación y sus requerimientos.
El alimento debe poseer un mayor valor proteínico que el de las ponedoras. La conversión es de 2,5 kilos de alimento por kilo de carne.
El nivel óptimo de energía metabolizadle (EM) en las dietas de codornices japonesas para una máxima tasa de crecimiento debe estar en el nivel de 30% de proteína bruta y 2.743 kcal EM/kg de ración (Roush y col., 1979).
Las codornices presentan una mayor ganancia de peso con dietas de 32,2% de proteína bruta y 3.100 kcal EM/kg de ración (Sakurai, 1971).
 Otros autores han reportado mejores resultados en machos alimentados con dietas con 26% de proteína bruta y 3.200 kcal EM/kg de ración.Al comparar el desempeño de codornices en crecimiento alimentadas entre la 0 y 3ª semana con raciones con 24%, 26% y 28% de proteína y entre la 4ª y 6ª semana de edad con raciones con 18%, 20% y 22% de proteína y niveles de energía metabolizable de 2.400, 2.600 y 2.800 kcal/kg, se vio que 28% de proteína bruta en la fase inicial y 22% en la fase final de crecimiento resultan en rendimientos mayores, en un porcentaje mayor de proteína y un porcentaje menor de grasa en la canal. En cuanto al nivel de energía metabolizable en la ración, cuando es mayor, se obtiene mayor cantidad de grasa y menor proteína en la canal (Rajini y Narahari, 1998).

CAPÍTULO 6
BIOSEGURIDAD EN LA EXPLOTACIÓN
LIMPIEZA DE EQUIPO Y
DESINFECCIÓN DE GALPONES

Uno de los fundamentos del desarrollo de esta industria lo constituye el complejo de técnicas, prácticas y faenas de manejo, en el que merece destacarse la sanidad y todo aquello que tiene relación directa con la prevención y control de las enfermedades en las aves. A todo esto se le denomina bioseguridad.
La desinfección puede definirse como la aplicación correcta de métodos físicos o químicos tendientes a eliminar todas las fuentes de infección por microorganismos dentro de una explotación pecuaria.
Los agentes físicos son:
• La luz solar, que posee rayos ultravioleta de acción bactericida, desinfectante, limitada. Se considera como un factor complementario en la desinfección de equipos.
• El fuego y el calor que se utilizan para calentar agua.
Al implementar un plan de bioseguridad, el objetivo será el de mantener a las aves lejos de los visitantes, las aves silvestres, los insectos, los ratones y otros animales. Con el mantenimiento del área lo más limpia posible, se reducen drásticamente las oportunidades de un brote de enfermedad; para ello es necesario realizar prácticas de desinfección con formaldehído, ya sea fumigado o en aerosol. Hay que tener mucho cuidado cuando se usa este producto pues es extremadamente tóxico y peligroso y, por lo tanto, se deben tomar medidas preventivas, como el uso de un equipo de protección.
Antes de introducir un nuevo lote de aves se debe:
• Lavar el equipo con una solución de agua y formol al 10%.
• Realizar una limpieza minuciosa en seco, con cepillo y escoba resistentes, que comprenda el raspado, la barrida y el aseo total de pisos, paredes, mallas, techos y vigas; elementos que recogen y acumulan gran cantidad de polvo, telarañas y secreciones con una alta contaminación bacteriana.
Se aconseja hacerlo, tomando las precauciones del caso, con una solución de soda cáustica, en una proporción de 1 libra por cada 10 galones de agua.
• A continuación, lavar todas estas superficies con agua a presión y cepillos apropiados hasta dejarlas muy limpias.
• Aplicar, ojalá varias veces, el desinfectante de elección preferiblemente con fumigadora a alta presión y disuelto en agua caliente, cuando éste pueda solubilizarse en agua.
• En lo posible, flamear el galpón y algunos equipos.
• Por otra parte, se debe eliminar las causas de estrés y mantener el galpón en excelentes condiciones, de tal modo que las aves puedan crecer y producir adecuadamente. Para ello es necesario familiarizarse con las siguientes prácticas:
• Desinfectar los vehículos a la entrada de la granja y restringir el ingreso de visitantes.
• Utilizar el color blanco en los muros, techo y puertas de la instalación, ya que estimula la postura.
• Colocar cascarilla de arroz o viruta con cal en las bandejas de excrementos para poder utilizar mejor el abono.
• Realizar una buena limpieza de las bandejas que van debajo de las jaulas, mínimo cada tres días, con el fin de evitar la acumulación de gases.
• Efectuar las diferentes labores a la misma hora, preferiblemente temprano en la mañana.
• Cambiar el agua todos los días y verificar que se mantenga fresca y limpia; desinfectar los bebederos.
• Controlar las corrientes de aire.
• Evitar la contaminación de los alimentos.
• Lavar bien, y si es posible desinfectar, pisos y bandejas una vez por semana. Esto puede hacerse lavándolos con una solución a base de yodo.
• No permitir que personas extrañas manipulen los animales.
Una medida de bioseguridad muy sencilla es la separación de la nave de postura de las aves y el centro de clasificación de los huevos mediante un pasillo con pediluvios o lavapatas en ambos extremos y alejados de la zona de higiene del personal.
En cuanto a la profilaxis para las aves, no es posible realizarla más que a nivel del alimento balanceado, ya que éste contiene un acidificante que reduce las posibilidades de contaminación con Salmonellay coccidias, principales amenazas para este tipo de producción.
El agua de bebida debe clorarse periódicamente a través de dosificación automática.

ENFERMEDADES Y PROBLEMAS
MÁS FRECUENTES EN
CODORNICES

Aunque la codorniz es un animal extremadamente resistente y a pesar de las altas concentraciones de animales que se producen durante la cría, en casi todas las explotaciones son muy raras las enfermedades.
Pero se pueden presentar en cualquier momento brotes producidos por coccidias, parásitos internos o externos o por virus. Los principales problemas son:
Prolapsos: causados por dos razones principales:
• Acidosis en la cavidad abdominal y el oviducto.
• Huevos de tamaño desproporcionado por adición de aminoácidos.
Canibalismo: con resultados altos en mortalidad, causado por:
• Condiciones de estrés.
• Baja cantidad de alimento.
• Desbalance de requerimientos en la dieta.
Parásitos internos

a. Protozoarios: entre este grupo esta la enteritis hemorrágica, causada por la coccidia, afección parasitaria provocada por el género
eimeria que se manifiesta por una infestación intestinal, en especial, del intestino delgado, los ciegos y el intestino grueso. Se transmite de un ave a otra por medio del alimento y/o del agua de bebida contaminados. Con el uso de coccidiostatos en el alimento concentrado se logra producir una moderada infección, con lo cual las aves adquieren inmunidad.

b. Micoplasmosis: asociada con la E. coli, ocasiona baja postura y en casos graves se manifiesta con problemas respiratorios que pueden causar la muerte.

c. Pullorosis: las enfermedades bacterianas más comunes en animales jóvenes de codorniz con la aparición de una diarrea blanca acompañada de convulsiones, cuyo agente patógeno es la Salmonella pulloru.
Parásitos externos

Los parásitos que afectan externamente el cuerpo de las aves, como ácaros, garrapatas, pulgas, chinches mosquitos, entre otros, se alimentan principalmente de células muertas de la piel y las plumas (como los piojos) o bien de la sangre que extraen de los tejidos.

a. Piojos: son los parásitos más comunes en las aves. Si se encuentran liendres o piojos adultos en la instalación, se debe atomizar todos los animales con malathión, a razón de 3-4 ML por litro de agua. La aplicación debe realizarse con preferencia en horas de la noche y con un mínimo de luz, cuando los animales estén en reposo o más tranquilos. Se recomienda entrar al galpón con cuidado y comenzar la aplicación muy despacio, con el fin de no asustar a las codornices con el ruido de la bomba aspersora.
En todo caso, si se observa la aparición de cualquier enfermedad, se debe llevar los animales enfermos o muertos al centro de diagnóstico del ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) más cercano a su explotación.

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